Tras una dura jornada de trabajo, bastantes horas estudiando para un examen final o una fuerte discusión, notamos que la cabeza nos va a explotar y se desencadena un dolor inaguantable. Tenemos dolor de cabeza o cefalea.
El dolor de cabeza o cefalea se manifiesta como un dolor o molestia en el cráneo, el cuero cabelludo o en el cuello. Las causas son diversas como tensión muscular, estrés, depresión, ansiedad, un traumatismo o mantener una posición inadecuada.
También puede desencadenarse en una migraña, un dolor fuerte, punzante o pulsátil que tiende a desencadenarse en un lado pero que luego se propaga por toda la cabeza. Acostumbra a venir acompañada por otros síntomas como cambios en la visión, sensibilidad al ruido o a la luz y/o náuseas.
La primera reacción es recurrir al ibuprofeno, paracetamol o demás analgésicos, pero existen analgésicos naturales que se pueden elaborar en casa y que surten el mismo efecto.
Manzanilla. Puede tomarse o aplicarse de dos formas en esta ocasión:
- Manzanilla fría. Se prepara la infusión, se añaden dos cubitos de hielo y se empapa un paño en la manzanilla para colocarlo durante 20 minutos sobre los párpados.
- Infusión de manzanilla.
Té de hierba de limón. Alivia el dolor de cabeza y tiene un efecto parecido al de la aspirina.
Miel de abeja y vinagre de manzana. En un vaso de agua caliente, se disuelven 2 o 3 cucharaditas de vinagre de manzana y un poco de miel.
Hidroterapia. Aplicando un paño doblado y sumergido en agua caliente alternando con fría durante 15 minutos también resulta efectivo.
Aromaterapia. En especial el aceite de lavanda. Se masajean las sienes, por detrás de las orejas y en la base del cráneo. Basta con dos gotas de este aceite.
Masajes. Para el dolor de cabeza, existen 3 puntos claves a masajear para aliviar el dolor: sobre los ojos, en las sienes y en la base de la nariz.
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