miércoles, 25 de noviembre de 2015

Eucalipto

Vamos a cambiar un poco la dinámica de las plantas colando a un intruso, el eucalipto que, como todos sabéis es un árbol cuyas hojas ayudan en los procesos de congestión nasal.
Pues bien, el eucalipto nos servirá sobretodo para afecciones del sistema respiratorio aunque también puede contribuir a calmar otro tipo de dolencias.
Así, debido a la propiedad antiséptica, antimicrobiana y antifúngica de sus hojas actúa contra los microbios y bacterias que causan catarros, gripe, faringitis, bronquitis...
En cuanto a las afecciones de la garganta lo que ocurre es que al inhalar los vapores de estas hojas nuestras amígdalas disminuyen su inflamación. Esto se debe a la actuación del eucalipto como antitusivo y expectorante que permite abrir las vías respiratorias y eliminar.
Además actúa como mucolítico permitiendo expulsar ciertas mucosidades perjudiciales que almacenamos en los órganos respiratorios (pulmones).
Las hojas de este árbol también pueden utilizarse para daños cutáneos como irritaciones, llagas o marcas del temido acné pero esto aplicandolo sobre la propia piel, no mediante la ingesta.
Un uso quizás menos conocido es utilizarlo para calmar patologías de las articulaciones como son la reuma o la artritis.
Para más información sobre como actúa el eucalipto podéis pinchar aquí.


No hay comentarios:

Publicar un comentario